Todo comenzó con las primeras máquinas tipográficas, donde cada letra se componía a mano con barretas de metal — la linotipia — imprimiendo una a una con dedicación artesanal.
Con el tiempo, la familia dio el salto a la impresión offset, tecnología que se convirtió en el corazón del negocio durante décadas.
Los hijos crecimos en la imprenta, aprendimos el oficio junto a nuestro padre y hoy llevamos ese legado incorporando plotter de gran formato, impresión láser y soluciones digitales modernas.